Cuando la gripe te alcanza


Por supuesto, una gripe no es nada comparado con lo que nos espera a todos: enfermedad terminal, muerte, juicio, eternidad. Los llamados novísimos en la doctrina católica: eventos de nuestra vida en los que se pondrá a prueba nuestra Fe y nos prepararán para ir al encuentro de Aquel que nos ha amado hasta el extremo. La gripe no es grave, pero es sin duda un aviso que nos dice: no somos Dios, somos débiles y vamos a morir. Por eso... ¡Toma tu vida y la eternidad en peso!
¿Quieres saber más de los novísimos? Visita la sección del curso católico dedicada a este tema: los novísimos.
Además, la gripe me ha proporcionado un buen descanso que he podido dedicar, entre otras cosas, a leer sobre temas importantes (ya traeré alguna reseña) y a rezar, que siempre tanta falta hace. Así pues, y aunque no se pasa bien, sólo puedo decir... ¡Bendito sea Dios por esta gripe!
