Evangelizar en el continente digital

Hoy os traigo, tal y como mencioné en un stories de Instagram (@1historiade3), la reseña del libro, o mejor dicho, manual, titulado ‘Buenas prácticas para evangelizar en Twitter’ de Xiskya Valladares, una religiosa de la Congregación Pureza de María y doctora en Comunicación.

Tuve la suerte de estar en la presentación del libro hace ya algunos meses pero hasta ahora, en uno de esos viajes que recorren ‘la distancia que nos separa‘ no le había hincado el diente. Y qué bien.

¡Evangeliza!

¡Evangeliza!

Es un libro que recomiendo a cualquier persona que tenga que hacer las veces de community manager de su grupo parroquial, de una ONG o, simplemente, de un blog o una cuenta a título personal como es nuestro caso. El estilo ameno y la cantidad de ejemplos visuales que incorpora lo hacen fácilmente accesible a todos, aunque no tengan nociones de comunicación.

Y es que debo reconocer que cogí el libro con cierto miedo de que no me aportara ‘nada nuevo’ teniendo en cuenta que está muy estrechamente ligado con mi profesión y más, con el máster que estoy cursando. No obstante, he de decir con alegría que vale la pena y que he aprendido. Y es que no se limita a poner ejemplos ‘de andar por casa’, sino que define y explica terminologías de este nuevo contexto con fuentes muy interesantes, explica el por qué de las cosas y va al origen de muchos fenómenos de este nuevo continente digital (¡he sabido cómo surgió el famoso #FF follow friday!). Además, aunque está enfocado a la red social Twitter, es fácilmente trasladable a otras redes sociales que están teniendo más auge últimamente, como es el caso de Instagram.

Así pues, el manual tiene un total de 30 buenas prácticas divididas en:

  • 10 Buenas prácticas para transmitir información
  • 10 Buenas prácticas para promover iniciativas
  • 10 Buenas prácticas para conversar y crear comunidad

Y como no voy a desgranar esas prácticas porque sería quitarle la gracia al libro, os comparto los aspectos que más me han llamado la atención y que muchos de ellos son típicamente característicos de medios cristianos.

  • La gratuidad: se ofrecen a menudo recursos de forma gratuita, sin pedir nada a cambio, porque el bien que hacen es mayor que el valor económico. Así pues, encontramos e-books, recursos para catequesis, infografías y hasta fotografías de gran calidad como las que a veces usamos de Cathopic.
  • El servicio: pedid y se os dará. Son numerosas las cadenas de oración que se promueven en este entorno y que pasan de lo virtual a lo real, así como favores cuando alguien lo necesita y lo pide, la respuesta suele ser pronta y múltiple de gente que se ofrece a ayudar.
  • El diálogo: establecer conversaciones con los públicos es fundamental y bien lo saben los responsables de comunicación de las empresas hoy en día. Sin embargo, este aspecto cobra especial relevancia en un ámbito como este, en el que estamos llamados a anunciar la Buena Noticia, a consolar al afligido, a escuchar al que sufre, a compartir la alegría del hermano…
  • La gratitud: es de bien nacido ser agradecido, como dice el dicho popular. Si ser agradecido tiene que ir inscrito en nuestro ADN, en las redes no es menos importante. Así como damos gracias a Dios por todo lo que nos da cada día, tenemos que agradecer a los que nos leen que nos dediquen su tiempo y para ello es importante responder a sus mensajes, preocuparnos por ellos, generar feedback.
  • La oportunidad: hay que estar al día, conocer qué pasa en el mundo que nos rodea, si es una fecha señalada, una efeméride… con los #hashtags las redes sociales permiten conocer de qué se está hablando en cada momento y posicionar tu mensaje, entrar en la conversación global. Así pues, es útil tener contenido especial el día de algún santo, al inicio de algún tiempo litúrgico, uniéndose a la oración de la Iglesia…
  • Y por último, una regla de oro, aunque a nadie le gusten las crisis, es importante saber, como señala la autora, que tarde o temprano llegan. En este caso, pueden venir a raíz de un usuario que comente cosas negativas sobre nuestra cuenta y haga presión con otros usuarios para criticar de forma masiva los contenidos. ¿Qué es lo peor que se puede hacer desde el punto de vista comunicativo? El silencio. Así pues, hay que intentar responder de forma respetuosa y desde la caridad, en la medida de lo posible. Y como me gusta recalcar siempre, crisis y crecimiento son dos palabras muy semejantes, así que de cualquier situación dificultosa se puede aprender, incluso a veces supone una oportunidad y ‘conviertes’ ese usuario detractor en aliado.

En conclusión, recomiendo este manual. Repito que es muy ameno, yo lo leí en apenas dos horas en el tren pero sí que es bueno tenerlo como manual de consulta, así que lo tendré siempre a mano y personalmente, me entusiasma saber que hay personas comprometidas, que, además de compartir conmigo la Fe, que es lo más grande que tenemos, comparte inquietudes y pasiones, en este caso, en el campo de la comunicación.

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2 comentarios

  1. Caray!! Qué sorpresa! Te agradezco mucho la crítica que haces del libro 📚…. y me alegro de que te haya resultado interesante. Cada libro es como un concierto en vivo, no sabes cómo lo acogerá el público. Muchas gracias!

    • ¡Muchas gracias por comentar! Nos alegra que te haya gustado la reseña y nos encanta ese símil con la música. Te esperamos por ‘Una historia de tres’ siempre que quieras pasarte!

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