A 5 meses del ‘día B’

Lo prometido es deuda así que hoy, por fin, después de campamentoperegrinación, y eventos familiares varios, toca hacer un repaso de cómo van los preparativos para nuestra boda.

Lo primero, echar un vistazo al calendario, que nos indica que quedan justo 150 días, menos de cinco meses. A nosotros nos parece que queda una eternidad pero, pensándolo bien, entre la ‘vuelta al cole’, puentes, bodas y Navidad, se nos echa el tiempo encima.

¿Y cómo va la organización? Atendiendo a La Agenda de nuestra boda que me regalaron mis amigas y al planificador de Bodas.net, vamos muuuuy mal. Sin embargo, estamos tranquilos, pues conocemos a muchos matrimonios que han organizado bodas con mucho menos tiempo y no ha pasado nada. De hecho, yo casi que lo prefiero, pues cuanto menos tiempo tenemos, menos ocasión de darle mil vueltas a las cosas tengo (y hablo solo por mí, que me conozco).

Dibujo

Así nos vemos

Son varias las cosas que tenemos ya avanzadas. Seguramente veáis que no tienen un orden lógico, que hemos hecho cosas que se suelen hacer más adelante, pero hay que aprovechar las vacaciones y las artistas que hay en la familia, que nos están ayudando muchísimo en lo que viene siendo el DIY (do it yourself). Así pues, os contamos aquí qué tenemos ya encauzado y qué no:

  • Día y hora reservada en la parroquia. Este es el primer paso y la verdad es que el día que fuimos a inscribirnos estábamos nerviosos y contentos con la sensación de ‘esto ya va en serio’.
  • Banquete. Después de visitar muchos sitios encontramos uno que se adaptaba a lo que buscábamos. Valen la pena los viajes y las horas preguntando para estar al final convencidos de nuestra decisión. A priori, nos encanta el sitio, y a nuestros padres también, y en un mes tendremos la prueba de menú.
  • Vestido y traje. Yo tardé tres semanas desde la pedida en tener el vestido elegido y él ha tardado tres meses, pero los tenemos ya, a falta de ver complementos y arreglos varios. Como del suyo no sé nada, del mío debo decir que fui con mi madre y mi hermana y que elegimos el primer vestido que me probé, pues solo viéndolo en la percha supimos que iba a ser el elegido.
  • Flores. Queríamos también cerrar el día con el florista para tener otra cosa atada. En nuestro caso, hemos ido ya tres veces a decir lo que queríamos y creo que hasta la semana de antes cambiaré tipos de flores y colores, pero es algo a lo que están acostumbrados según nos dicen…
  • Fotógrafo y videógrafo. ¡Al fin! Esta ha sido una de las cosas que más nos ha pesado porque hay tanta oferta… De nuevo, vale la pena invertir horas, muchas horas, viendo, comparando, preguntando… porque hay muchísimos precios distintos, muchos estilos de fotografiar… y al final es lo que perdurará de forma física del día B.
  • Alianzas, grabadas y todo ya. Esto es de lo primero que tuvimos, y no es lo habitual, pero coincidimos con unos amigos que se casan en dos semanas, que habían recogido sus alianzas, las vimos y fue como… ¡vamos a pedirlas ya! Así que ahí las tenemos, en un cajón, pero el momento de probárnoslas fue también muy especial.
  • Invitaciones. Impresas y en proceso de ‘empaquetado’, aunque aún tardemos en repartirlas, hemos aprovechado las vacaciones para adelantar, porque hay mucha dispersión geográfica y hacerlas llegar en persona será toda una odisea. Son muy nuestras y me encantaría enseñarlas ya, pero intentaremos hacer un post hablando de ellas cuando estén repartidas.
  • Detallitos para los invitados. Esto es quizá lo que más tiempo nos está ocupando y lo que más en secreto llevamos, pero será algo muy especial. ¡De esto os hablaremos cuando pase la boda!

Qué NO tenemos (y cosas que la gente no para de preguntar):

  • Piso dónde vivir. ¿Dónde vais a vivir? Nuestra situación a día de hoy es que estamos los dos en el paro, así que no sabemos aún dónde estará nuestro puesto de mando. ¡Ojalá pronto tengamos ya luz en este tema!
  • Luna de miel. ¿Dónde os vais de viaje? Tampoco lo sabemos y la verdad, es que ni nos hemos puesto a ver destinos, pero nos iremos a algún sitio, seguro, aunque sea cerquita. Tenemos claro que lo importante será el con quién, no el dónde.
  • Pre-boda. ¿Dónde os vais a hacer las fotos? Ni idea, pero suponemos que algún paisaje otoñal bonito y cerca, que hay sitios preciosos al lado de casa.
  • Papeleos varios. Aun no hay nada hecho porque los trámites se deben hacer a partir de 3 meses antes, así que keep calm en este aspecto, además, en la parroquia nos lo han explicado todo perfectamente.

A este listado seguro que le faltan muchas cosas más, pero lo estamos viviendo con tranquilidad y, algo muy importante, no dejando que el ‘tema Boda’ acapare nuestras conversaciones, porque también es un tiempo precioso para conocerse más y disfrutar haciendo las cosas que más nos gustan, como ver películas con extraterrestres y bucles temporales o yendo a la Eucaristía.

Así pues, esperamos que os haya gustado este ‘Estado de la cuestión’ de nuestra futura boda. Y si tenéis alguna sugerencia o recomendación… ¡Estaremos encantados de conocerlas! Hacérnosla llegar a través de los comentarios de este artículo.

A disfrutar de lo que queda de verano 😉

P.D: La obra de arte que acompaña la entrada de hoy es un dibujo que hizo él para presentarse en el campamento, ¡así nos ve!

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