De todo hay en la viña del Señor

¡Estrenamos sección del blog!
A partir de ahora, y de forma periódica, publicaremos artículos en esta nueva sección a la que hemos llamado La Viña, mientras que el resto de entradas las publicaremos en la sección La Vida.

- Regalos do-it-yourself (DIY), hechos con tus propias manos, sugerencias muy especiales para regalar que sacan lo mejor de uno mismo para darlo al otro.
- Recetas de piso de estudiante. Advertimos que no es nuestra especialidad, y especialmente no es la especialidad de él, pero muy de vez en cuando os contaremos qué se cuece entre pucheros, donde también está Dios2.
- Reseñas de libros, pues nos encanta leer, aunque no tenemos mucho tiempo últimamente. Os iremos recomendando lecturas que hayamos leído, pues de muchas se pueden sacar cosas buenas e interesantes.
- Películas y cortos, en los que nos pasa algo parecido con los libros: tenemos muchas ganas y poco tiempo para ellos.
- Ocio, planes alternativos, ideas de mini viajes, posibles peregrinaciones, cosas que puedes hacer en tu tiempo libre (aparte, claro está, de dedicárselo a Dios)...
¿Tenéis alguna otra sugerencia? ¡La viña la hacemos entre todos!
Nota 1 - "En efecto, el Reino de los Cielos es semejante a un propietario que salió a primera hora de la mañana a contratar obreros para su viña. Habiéndose ajustado con los obreros en un denario al día, los envió a su viña. Salió luego hacia la hora tercia y al ver a otros que estaban en la plaza parados, les dijo: "Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que sea justo." Y ellos fueron. Volvió a salir a la hora sexta y a la nona e hizo lo mismo. Todavía salió a eso de la hora undécima y, al encontar a otros que estaban allí, les dice: "¿Por qué estáis aquí todo el día parados?" Dícenle: "Es que nadie nos ha contratado." Díceles: "Id también vosotros a la viña." Al atardecer, dice el dueño de la viña a su administrador: "Llama a los obreros y págales el jornal, empezando por los últimos hasta los primeros." Vinieron, pues, los de la hora undécima y cobraron un denario cada uno. Al venir los primeros pensaron que cobrarían más, pero ellos también cobraron un denario cada uno. Y al cobrarlo, murmuraban contra el propietario, diciendo: "Estos últimos no han trabajado más que una hora, y les pagas como a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el calor." Pero él contestó a uno de ellos: "Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No te ajustaste conmigo en un denario? Pues toma lo tuyo y vete. Por mi parte, quiero dar a este último lo mismo que a ti. ¿Es que no puedo hacer con lo mío lo que quiero? ¿O va a ser tu ojo malo porque yo soy bueno?". Así, los últimos serán primeros y los primeros, últimos." Mateo 20, 1-16.
Nota 2 - "Entre los pucheros también anda el Señor." Santa Teresa de Jesús.
