10 Consejos para preparar una boda

El tiempo de los preparativos es toda una aventura

Nuestra temprana boda de enero inauguró la temporada de bodas 2019, que cuenta con, de momento, 4 bodas más. Así que hoy, dada la cercanía que tenemos con estos novios que son hermanos y amigos nuestros, y porque algunas parejas que nos seguís estáis también en esta fase de preparativos, os vamos a contar, desde nuestra reciente experiencia, diez consejos de cara a la preparación de una boda♥

Es una lista un poco aleatoria, de cosas que se nos han ido ocurriendo a raíz de hablar con estas parejas, así que hemos pensado que es un buen regalo recopilarlas todas. En ella, hay consejos más ‘generalistas’ y otros más específicos para aquellos que quieren un matrimonio cristiano. Si se os ocurren más consejos, ¡no dudéis en compartirlos!

¡Allá vamos!

1. Prohibido hablar de la boda. Es curioso que el primer ítem de cómo preparar una boda excluya la palabra boda. Y es que, más bien sería: ‘Prohibido hablar de la boda (un ratito al menos)’. Es necesario que los futuros esposos aprovechen al máximo los últimos momentos de ‘ser novios’, como cuando aún no había anillo y se hablaba de la boda como algo difuso. Si bien es cierto que los últimos meses antes de la boda hay que hablar y tomar muchas decisiones alrededor de la boda, también hay que desconectar de ese tema y hablar de otras cosas que no tengan que ver con ese día. Se puede dar un paseo, ir al cine, jugar a una escape room (¿habíamos dicho ya que nos encantan?)… en definitiva cualquier plan en el que esté prohibida la palabra boda. Veréis cómo detrás de esa careta de wedding planner aparece de nuevo tu novio o novia 😉  

2. Keep calm, somos distintos. Los hombres y las mujeres tenemos formas distintas de ver las cosas. Igual para ella es muy importante que los colores concuerden con el entorno y tú no sabes ni distinguir unos de otros. O él se ha empeñado en poner no sé cuál canción en el baile y a ti te parece horrorosa. Que no cunda el pánico ni os enfadéis. Es absolutamente normal, y es crucial aceptar y acoger estas diferencias porque es lo que os va a complementar. En nuestro caso, yo llevaba la parte ‘artística’ y los detallitos y él me iba marcando los plazos para llegar a tiempo. No hay que vivirlo como un enfrentamiento, sino sacarle partido a esas cosas que os hacen diferentes ¡para formar un equipazo!

3. La información es poder. Cuando vas a preparar una boda tienes que contratar varios proveedores y hacer unas inversiones importantes de dinero (que muchas veces escasea). Por eso, nosotros pasamos horas y horas consultando precios, pidiendo presupuestos, indagando nuevos proveedores… para ver quién se ajustaba mejor a nuestro bolsillo. Gastos como el banquete, el fotógrafo y videógrafo y el florista pueden variar mucho de unas empresas a otras, por eso es interesante hacer una tabla con toda esa información. Además, os aconsejamos que recurráis a amigos cercanos que se hayan casado por vuestra zona recientemente, porque ese trabajo de recopilar información ya lo tendrán hecho ¡y seguro que no les importa compartirlo con vosotros! Además, seguro que tenéis amigos con gracia para decorar, o que dibujen bien… también podéis pedirles que os echen una mano con invitaciones, photocall o lo que se os ocurra, seguro que les hace ilusión, es un detalle más personalizado y es más económico para vosotros.

4. Notificar que habéis recibido el regalo. La realidad es que actualmente la mayor parte de los regalos de boda se hacen mediante transferencias bancarias. Atrás han quedado ya las listas de boda, las vajillas, las cortinas y las sartenes. Así pues, dado que la tecnología a veces puede fallar, y eso da miedete si hay dinero de por medio, un detalle que os aconsejamos es que notifiquéis a vuestros invitados que habéis recibido su regalo. A mí como invitada me daría más tranquilidad, porque sabría que la transferencia ha llegado bien y como novia que se casa, es una buena oportunidad para concretar aspectos como el número de asistentes definitivos por familia, alergias alimentarias o detallitos de última hora. A veces simplemente basta con un texto de Whatsapp y varios copia pega. En otros casos, si se trata de gente más mayor sin esta aplicación, se puede hacer una llamada telefónica. En nuestro caso, hicimos una pequeña imagen en Canva donde dábamos las gracias y poníamos que les esperábamos el día x a las xx.xx horas en la Iglesia xx. De ese modo, aprovechábamos también para refrescar la información y que la tuvieran a mano, pues puede que la invitación estuviera perdida por la casa. Nosotros hicimos hasta ocho modelos distintos, para personalizarlo a cada invitado. Así pues, teníamos en dos idiomas distintos, en singular, en plural y según si esa persona podía acompañarnos el día de la boda o si no. Puede parecer un poco rollo, pero una vez hechos los dibujos, los guardamos en el móvil y cada vez que recibíamos un ingreso lo anotábamos en otra hoja de cálculo e inmediatamente les enviábamos el dibujito.

5. Pasa de los planificadores. No agobiarse. Por contra de lo que dicen algunas apps y artículos por ahí, para preparar una boda no hace falta años de preparación. Nosotros lo hicimos en menos de 9 meses, con circunstancias adversas de por medio incluidas, y nos dio tiempo de sobra. Al final, lo más importante es tener cerradas la fecha, la iglesia, el lugar del banquete y el fotógrafo. El florista si me apuras, sobre todo si os casáis en temporada alta de bodas bautizos y comuniones. Lo demás, aquellas cosas que no requieren tener un día cerrado, ni una persona en exclusiva para ti ese día, no corren tanta prisa. Esto tiene una excepción, y es que si decidís regalar un libro editado y escrito por vosotros, como hicimos nosotros, y tienen que venir tropocientas cajas de la otra punta del continente, es normal que necesitéis más tiempo por temas de logística. Pero aún con esas, nos dio tiempo.

6. Los cursillos prematrimoniales. Buscadlos con margen de tiempo. Lamentablemente, cada vez son menos las parejas que deciden casarse por la Iglesia y no es raro que se cancelen o desaparezcan cursillos de repente por falta de personal. Además, si vuestra boda es en temporada baja, seguramente no haya fechas cercanas para hacerlos. Os recomendamos buscar también cursillos de acompañamiento al noviazgo. No son estrictamente los matrimoniales, sino que van enfocado a los novios, pero aún así, al acabar, expiden el certificado que piden para el expediente matrimonial. Conocemos parejas muy cercanas que los han hecho y están encantadísimos porque además después tienen seguimiento con los matrimonios que imparten el cursillo y hacen muchos planes con las otras parejas.

7. El método sintotérmico. Si habéis optado, como nosotros, por emplear los métodos naturales de reconocimiento de fertilidad (en esta entrada os contaba un poco de qué iba todo esto), es un buen momento para empezar a ponerlos en práctica y empezar a conocerse más. Al principio cuesta y es un rollo, lo sé, pero cuando tienes el hábito va rodado. Podéis seguir esta cuenta en Instagram con información muy interesante al respecto.

8. Sexualidad. Este tema sigue siendo un poco tabú y eso genera cierto temor a las primeras relaciones íntimas. Por eso, os recomendamos el libro Un momento inolvidable, de Jokin de Irala, que conocimos a través del blog Youmakelovehappen. Es muy interesante y claro, aportando la visión médica y la Doctrina de la Iglesia. Es, en definitiva, el libro que me hubiese gustado leer antes de casarme ¡por eso os lo recomendamos hoy!

9. La oración en compañía. Parece que esta lista es más de deberes extra que de ayudar a la preparación, pero es crucial este punto para las parejas cristianas. Como ya os contamos en esta entrada, desde que empezamos nuestro noviazgo a distancia, dejábamos unos minutos antes de irnos a dormir para rezar juntos por teléfono. Y es que es muy importante, más si cabe en este tiempo de discernimiento antes de dar el Sí quiero para siempre. Seguro que caminando de la mano de Dios podréis superar todas las dificultades que surjan.

10. Disfruta de este tiempo, que no vuelve. Acabamos la lista con un topicazo, lo sé. Pero es que con la boda tan reciente tenemos una nostalgia tremenda ¡es un día tan bonito y pasa tan rápido…! Por eso, disfrutad del paseo, de vuestros últimos meses como novios, de cada detalle de amor de los que os acompañan… No desperdiciéis esos días con agobios y enfados porque no podemos controlarlo todo. Delegad si es necesario, pero no os saturéis (al habla una que se agobió mucho por una chorrada el día de antes y amaneció migrañosa el día de su boda). Ese día las cosas van a ir bien. Igual no sale todo como lo habíais pensado y planificado, pero no importa, porque vias a ser los únicos que lo sepáis. Y bueno, es un tiempo bonito que se va, ¡pero es que lo que viene es mejor!

Si habéis leído hasta aquí ¡enhorabuena! Es que me pongo ante el teclado y no paro…

No obstante, a pesar de esta lista, queremos recordaros que el fin de todos esos meses de preparación no es el día de la boda y ya está, sino que ese día es justo cuando empieza todo, y por eso, además de preparar ese día, hay que ir construyendo desde el principio unas bases sólidas para esa nueva familia. Porque el día de la boda pasará (¡y muy rápido, además!) y cerraréis la puerta de vuestro nuevo hogar y quedaréis solos tu marido y tú, y ahí ya no importará si el menú estaba rico, si el gramaje de las minutas era el adecuado o si a la salida de la Iglesia se tiraron hojas de olivo.

¡Pero no pasa nada!

Porque es lo que estamos descubriendo y viviendo ahora

y… ¡esta es una etapa preciosa!

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